lunes, 29 de mayo de 2006

Los opositores sufren como una madre

(Artículo publicado originalmente en Todosadentro del 20-05-06)
Armando Durán, ex ministro de gobiernos de Acción Democrática y analista de postín de los medios privados, resumió la tragedia de la oposición: lanzar una candidatura no tiene sentido y abstenerse tampoco.

Durán fue el entrevistado del –por fortuna- inimitable Leopoldo Castillo el pasado domingo, cuando las mamás celebraban su día. Y, fíjese usted, puso a los adictos a ese programa a sufrir como madres.

El analista comenzó a deprimir a los fans del apodado Matacura cuando dijo que en la gira por Europa quedó claro que el liderazgo del presidente Chávez no es un pseudo-acontecimiento inventado por una maquinaria publicitaria y sustentado en petrodólares, sino la consecuencia de un discurso coherente que llega a los pobres en cualquier lugar del mundo.

Curiosamente, el señor Castillo asentía de manera repetida. Asintió incluso cuando Durán dijo que Chávez ha sido subestimado tanto dentro como fuera de Venezuela. “Creyeron que era un personaje folklórico, no le hicieron caso, lo dejaron correr, y ahora no saben qué hacer con él”, ametrallaba frases el analista. Y Castillo movía la cabeza como un tuqueque.

Por razones de higiene mental no suelo ver ese programa, pero ese día me quedé enganchado. Fue una escena de antología. Lo único que les faltó para merecer un premio a la franqueza es que Durán dijera –y el otro asintiera- que los analistas y las figuras ancla de los medios también subestimaron al Presidente y algunos continúan haciéndolo tercamente.

Comenzaron a llegar los mensajes telefónicos de S.O.S. El público evidenciaba síntomas de disonancia cognoscitiva, o sea, que no le estaban diciendo -como hacen siempre- las cosas que quieren oír, sino otras. ¡Ay, mi madre!

Luego pasaron a hablar de la cuestión interna. Fue entonces cuando Durán dijo que la oposición perderá igual si va a las elecciones o si no lo hace. El señor Castillo seguía como un tuqueque. A pesar de su conocida mordacidad, no le hizo la pregunta que seguramente atormentaba a la audiencia: “Entonces, ¿qué carrizo hacemos, nos arrojamos a los rieles del Metro?”.

Ese fue el regalo que Globovisión le dio a sus usuarios ese día: ponerlos a sufrir como madres angustiadas. Cabe suponer que las de Durán y Castillo habrán sido, aquella noche, más mentadas que de costumbre.
José Pilar Torres torrepilar@hotmail.com

miércoles, 24 de mayo de 2006

Socialismo o Barbarie: Utopismo Socialista y Marxismo (III)

Con satisfacción de afinidad ideológica habla Federico Engels de Robert Owen: “…..Se entregó directamente a la clase obrera, en el seno de la cual actuó todavía por espacio de treinta años”. A continuación expresa que todos los progresos reales a favor del proletariado inglés están asociados al ilustre utopista. El parentesco con el marxismo cuando proclama a la clase obrera como eje de la revolución social, parece quedar bien establecido. Tal conexión toma mayor fuerza en el análisis que hace Owen sobre la Revolución Industrial y afirma que todas las riquezas generadas por ésta se deben a la clase obrera. Es más, como lo sostiene textualmente: “a ella [la clase obrera] debían pertenecer sus frutos” (de la Revolución Industrial).
Owen, al igual que Fourier, desarrolla la tesis de que el trabajo es la fuente de toda riqueza y, además, que constituye la medida del valor, tesis familiar al concepto marxista del trabajo y la teoría del valor y de la plusvalía. No otra cosa sucede con la idea fundamental del utopista de acuerdo con la cual todos los males, como desempleo, hacinamiento, desarraigo, pobreza, etc., se deben al capitalismo, cuya eliminación es esencial para dar paso a una sociedad superior, puesto que, además, según sus propias palabras, "el sistema social existente ha caducado”. Dentro de esa crítica al capitalismo, Owen impugnó poderosamente la propiedad privada, la deformante división del trabajo, el endiosamiento de los beneficios, los efectos nocivos de la competencia, las crisis de superproducción.
Pero la conexión con el marxismo no se limita a lo anterior. Al profundizar su crítica de la propiedad privada, Owen puso énfasis en el papel de aquélla en la degradación ética de todos los sectores sociales y en su función de factor de guerra entre los pueblos.
Importante idea de Owen el poner de relieve la doble significación de las grandes fuerzas surgidas de la Revolución Industrial: en el capitalismo, sostenía, esas gigantescas fuerzas productivas sirven al enriquecimiento de unos cuantos y a la esclavización de las masas, pero, a la vez, forman la base para la reconstrucción de la sociedad sobre el fundamento de la propiedad colectiva sobre aquellos medios. El enlace de este planteamiento con las tesis del marxismo sobre los factores de la sociedad futura resulta casi axiomático.

En el terreno de estas afinidades, es de destacar la labor oweniana como inspiradora de las cooperativas, a las cuales tanta significación atribuyen Marx, Engels y Lenin en el proceso de construcción de la sociedad socialista. Asimismo, también es de ponderar la tesis de la educación como actividad teórica y práctica y la idea de la necesidad de combinar el trabajo manual y el intelectual. Semejante conexión utopismo socialista-marxismo también se detecta en la idea oweniana del desarrollo multilateral de la personalidad.
Y una conexión vital entre socialismo oweniano y marxismo: la entrega integral a la causa de la clase obrera y del pueblo, como no lo hizo ninguno de los otros utopistas.

Ramón Losada Aldana cantarrana1700@cantv.net

martes, 23 de mayo de 2006

Socialismo o Barbarie: Utopismo Socialista y Marxismo (II)

Proseguimos sintetizando los nexos entre utopismo socialista y marxismo. Expresa Federico Engels: “donde más descuella Fourier es en el modo de concebir la historia de la sociedad. Fourier divide toda la historia anterior en cuatro fases de desarrollo: el salvajismo, la barbarie, el patriarcado y la civilización, fase ésta que coincide con la actualmente llamada sociedad burguesa.” Aunque el autor dice partir de Morgan, los “estadios prehistóricos de la cultura” que Engels presenta en El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (salvajismo, barbarie y civilización), son sustancialmente los mismos de Fourier. La conexión es evidente.

Cuando el utopista francés, fiel a su concepción histórica de las fases, considera que la civilización capitalista tendrá su final y dará paso a otra organización social, adelanta una de las más firmes tesis del Materialismo Histórico. Esa idea se vincula no sólo a la concepción de las fases. Tiene que ver también con la amplia y profunda crítica que formula el capitalismo, crítica que lo condujo a afirmar: “mi objetivo no es mejorar el régimen de civilización, sino destruirlo”. Este planteamiento se asocia a la idea siguiente: “el movimiento social contradice al estado estacionario; tiende al progreso. Toda sociedad lleva en sí la facultad de engendrar la siguiente”; lo cual es deseable, ya que “no hay que esperar pues, la salvación más que por la salida de la civilización, en busca de una sociedad menos viciosa.” Es indudable que todo esto se emparenta con la idea central marxista según la cual el socialismo surge del seno del capitalismo.

Igual nexo socialismo utópico-marxismo existe en la definición fourieriana de la esencia del hombre como el conjunto de las relaciones sociales. No otra cosa puede decirse de la trascendencia cimera que el socialista francés atribuye al trabajo. Esta trascendencia tiene eco sustantivo en el marxismo en tal forma que el gran compañero de Marx, hablando del trabajo, sostiene lo siguiente: “es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, podemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre”: Y ¿quién puede dudar que una de las columnas vertebrales de El Capital es el análisis de la relación trabajo-capital?

La tesis del capitalismo como factor de la miseria popular, propia del materialismo histórico, también tiene su antecedente en el utopismo. Es lo que sostiene Fourier al aseverar: “todo es vicioso en el sistema industrial, no es, en cualquier sentido, más que un mundo al revés. La pobreza surge en la civilización de la misma abundancia”. Principios y aspectos de la dialéctica también emparentan el utopismo con la interpretación marxista. Dice Fourier: “no hay equilibrio sin fuerzas opuestas…. Esta acción contrastada es ley universal de la naturaleza”. Esa es, así mismo, una de las ideas básicas del materialismo dialéctico.

Otra conexidad aparece en las críticas de Fourier a los derechos fundamentales del hombre en la sociedad capitalista. Veamos lo que sostiene sobre la libertad: “en cuanto a la libertad política y social, toda clase pobre está enteramente privada de ella y obligada a esclavizarse en los trabajos asalariados que encadenan tanto el alma como el cuerpo”. Es bien sabido que lo mismo leemos en la interpretación marxista de tales derechos.

En la sociedad que postula Fourier es superada la contradicción entre ciudad y campo y también la relativa entre trabajo manual y trabajo intelectual, tesis que reaparece para la sociedad prevista por Marx y Engels.

En fin, cuando Fourier hace depender los fenómenos sociales de los hechos económicos asoma la teoría de la relación base y superestructura.

Ramón Losada Aldana Cantarrana1700@cantv.net

miércoles, 17 de mayo de 2006

A ochenta y seis años de su nacimiento

Los artistas a través de sus obras logran impresionar nuestros espíritus.
Muchas veces en el acontecer diario vemos personas, animales, plantas, objetos inanimados y no los miramos; no parecen tan comunes que obviamos sus características.
Solamente aquellas personas con una alta sensibilidad para captar, para plasmar a través de las obras de sus manos, de su voz, de sus letras o cualquier otra manifestación nos permiten disfrutar lo que no regala la naturaleza.
Aquiles Nazoa reunía todas esas características.
Noel Martello
El Credo de Aquiles Nazoa

Creo en Pablo Picasso, Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra;
creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo , pero que cada día resucita en el corazón de los hombres,
creo en el amor y en el arte como vías hacia el disfrute de la vida perdurable,
creo en el amolador que vive de fabricar estrellas de oro con su rueda maravillosa,
creo en la cualidad aérea del ser humano, configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatiéndose como una purísima paloma herida bajo el cielo del mediterráneo;
creo en las monedas de chocolate que atesoro secretamente debajo de la almohada de mi niñez; creo en la fábula de Orfeo,
creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia ví al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante de la dulce Eurídice del infierno de mi alma,
creo en Rainer María Rilken héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida por el acto de cortar una rosa para una mujer,
creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia,
creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar;
creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles, junto a sus sienes un resplandor de estrellas,
creo en el perro de Ulises, en el gato risueño de Alicia en el país de las maravillas, en el loro de Robinson Crusoe,
creo en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta, el beralfiro el caballo de Rolando, y en las abejas que laboran en su colmena dentro del corazón de Martín Tinajero,
creo en la amistad como el invento más bello del hombre,
creo en los poderes creadores del pueblo,
creo en la poesía y en fin,
creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama..

AMOR, CUANDO YO MUERA...
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda,
ni llores sacudiéndote como quien estornuda,
ni sufras «pataletas» que al vecindario alarmen,
ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.
No te sientes al lado de mi cajón mortuorio
usando a tus cuñadas como reclinatorio;
y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame,
no te le abras de brazos en actitud de ¡bésame!
Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito
dictamine, observándome, que he quedado igualito.
Y hazte la que no oye ni comprende ni mira
cuando alguno comente que parece mentira.
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda:
Yo quiero ser un muerto como los de Neruda;
y por lo tanto, amada, no te enlutes ni llores:
¡Eso es para los muertos estilo Julio Florez!
No se te ocurra, amada, formar la gran «llorona»
cada vez que te anuncien que llegó una corona;
pero tampoco vayas a salir de indiscreta
a curiosear el nombre que tiene la tarjeta.
No grites, amada, que te lleve conmigo
y que sin mí te quedas como en «Tomo y obligo»,
ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada,
a divulgar detalles de mi vida privada.
Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas;
no copies sus estilos, no repitas sus modas:
Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto,
¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!

martes, 16 de mayo de 2006

El "rrrrrrrrégimen" causa una epidemia de caspa

(Artículo publicado originalmente en Todosadentro, sábado 13 de mayo de 2006)

Se ha quejado la señora periodista María Isabel Párraga de que ha comenzado a padecer insomnio por culpa del “réeeeeegimen”.

Me gusta la originalidad de esta periodista que, por cierto, comparte el set del –por fortuna- inimitable Leopoldo Castillo, a quien el chavismo canalla suele vituperar con el malandroso apodo de “El Matacura”.

Destaco la originalidad de la comunicadora social porque a estas alturas del partido se ha hecho una tarea harto difícil encontrar algo nuevo de qué acusar al “autócrata”. Y usted, mijita, lo ha logrado, ¡enhorabuena, albricias y eureka!

El insomnio es cosa desesperante que puede llevar a la gente a la locura simple, de modo que no me burlaré de su malestar. Disculpe usted el abuso, pero ya que planteó su problema a los cuatro vientos, yo me siento facultado a comentar el caso, no con los criterios clínicos de un experto, pues no lo soy, sino con el saber popular que casi siempre vale más.

Yo que usted, María Isabel, no buscaría las razones de ese mal dormir en las variables macroeconómicas ni en la superestructura política del país, siendo que puede tener causas tan inmediatas. Lo más probable es que su caso, señora Párraga, sea en realidad de seguridad industrial. En el mundo laboral hay muchos ejemplos de otros trabajadores que día a día tienen que manipular desechos tóxicos y sufren igualmente de trastornos del sueño y una variedad de calamidades psicosomáticas.

Es fácil notar que la dama trabaja al lado de semejante fuente de contaminación espiritual y moral sin pertrecharse con la debida protección básica. Si cuidara de su salud, aparecería en pantalla con una escafandra de astronauta o, al menos, con una mascarilla y unos guantes.

Comenté el asunto en mi tertulia de café vespertino y me encontré con que el desorden del sueño no es, ni por asomo, la más grave de las dolencias que se le atribuyen al “rrrrrrrrégimen”. Por el contrario, la lista es larga y abarca culebrillas contumaces, halitosis perniciosas, calvicies femeninas y extrañas epidemias de caspa. Incluso, se comentó acerca de señoras –espero no sea el caso de la licenciada Párraga-, cuyos maridos se han declarado en estricta abstinencia “hasta que caiga el tirano”.

José Pilar Torres torrepilar@hotmail.com

sábado, 13 de mayo de 2006

Socialismo Utópico y Marxismo (I)

El Anti-Duhring, esa especie de enciclopedia marxista, está integrada por tres partes: Filosofía, economía política y socialismo. Pienso que de la composición de esa obra se ha derivado la tesis del marxismo como dimanante de tres fuentes: la filosofía clásica alemana; el socialismo utópico especialmente el francés, y la economía política inglesa. Además, los propios clásicos han reiterado numerosas veces sus raigambres en el utopismo socialista, así por ejemplo, Marx, en carta a Sorge, fechada en Londres el 19 de octubre de 1877, expresa que la génesis del socialismo marxista está en socialismo de las utopías.
En este mismo diario hemos venido publicando una serie de artículos sobre el socialismo utópico. La intención ha consistido en poner de relieve el parentesco con los clásicos, parentesco bien visible si comparamos los rasgos de uno y otro. En este sentido, hagamos el cotejo partiendo de los contenidos de los nombrados artículos.
Pensamos que ya en el utopismo renacentista aparecen conexiones con el marxismo. No otra cosa indica el contundente rechazo de la propiedad privada, el señalamiento de su supresión y el efecto negativo global que Moro le atribuye sobre la sociedad, aspectos todos señalados en Utopía, y replanteados, a nivel superior, por Marx y Engels. No otra cosa ocurre con La Ciudad del Sol, donde Campanella postula la comunidad de bienes y expresa la idea de que nadie reciba más de lo que merece, pero que tampoco le falte nada de lo necesario; con lo cual esboza importante adelanto en relación a algunos utopistas posteriores y los propios Marx y Engels cuando éstos plantean el principio de a cada quien según su capacidad y a cada quien según su trabajo. Atisbo genial del utopista italiano el concebir una sociedad donde las cosas sirvan a los hombres y no los hombres a las cosas, con lo cual anticipaba la teoría marxista del hombre y el concepto de alienación, que tan notable papel ha jugado en la filosofía contemporánea. La reducción de la jornada laboral, también propuesta en La Ciudad del Sol, forma parte de las afinidades comentadas.
No hay duda de que ciertos componentes básicos del marxismo tienen su fuente histórica en Saint Simón. Así la alta significación de la ciencia y la trascendental importancia de la industria que éste postula, reaparecen claramente en las apreciaciones de los clásicos marxistas. De igual modo, forma parte de estas conexiones la idea saintsimoniana de que la actividad productiva debe ser regulada sistemáticamente por un plan. Semejantes nexos se observan en la concepción de la historia como un proceso objetivo, en la tesis de que la misma está sometida a fases; nexos éstos que se expresan, por ejemplo, en El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, de Engels, sin descartar el influjo básico de Morgan. También hay parentesco entre el gran utopista francés y el Materialismo Dialéctico e Histórico en la interpretación clasista que aquél hace de la vida histórica y social. El principio de a cada quien según su capacidad y a cada quien según su trabajo, bien caro al marxismo, fue así, en idénticos términos, expresado por Saint Simon. Lo mismo sucede con la eliminación del Estado y su sustitución por la administración sobre las cosas. La tesis saintsimoniana de la subordinación de la política a la economía bosquejó el concepto de la relación base-superestructura.
La sociedad del bienestar para todos que proclama el marxismo fue prevista por el socialista francés cuando sentenció: “la mejor organización social es aquella que procura la máxima felicidad a los hombres que constituyen la mayoría de la sociedad”. Bolívar también lo expresó en casi iguales términos.
Ramón Losada Aldana cantarrana1700@cantv.net

martes, 9 de mayo de 2006

Aviso: no bloguee si no quiere que le espíe la CIA

Para muchos es un hobby sin importancia, para otros un mero pasatiempo, pero para la CIA la blogocosa es algo muy serio y, de hecho, ha creado un departamento destinado a rastrear la información que circula abiertamente por Internet, especialmente la de miles de blogs en todo el mundo.
Lo contaba hace unas semanas
Bill Gertz en el Washington Times (en inglés) y se hace eco de ello Juan Varela (ofreciendo mucha más información) en su Periodistas 21: un departamento específico de la CIA llamado Open Source Centrer (que podríamos traducir como Centro de Código Abierto) está rastreando la información ofrecida por miles de blogueros en todo el mundo y desarrollando nuevos métodos para verificar su fiabilidad.
El Open Source Centrer (OSC) está dirigido por Douglas J. Naquin, que a su vez responde órdenes de
John Negroponte (en inglés), polémico responsable de la Dirección Nacional de Inteligencia (en inglés) creada tras el 11S y hermano del gurú de la informática y antiguo director del prestigioso Media Lab del MIT, Nicholas Negroponte.
Aunque parezca sorprendente el OSC ya está dando algunos frutos incluso en el plano de la inteligencia militar. Un ejemplo lo tenemos con los blogs de miembros del ejército chino, que están resultado muy provechosos y en los que al parecer se han encontrado has fotos de nuevos modelos de submarinos de los que no se tenían datos por otras fuentes.
Por si esto fuera poco la agencia de inteligencia americana no se limita a observar lo que otros hacen, sino que
está creando sus propios equipos de blogueros (en inglés), también dentro de las actividades del OSC, que están siendo entrenados y motivados para generar información y en la Red.Lo más complicado de todo, al parecer, está siendo vencer la “cultura” de los servicios de información que no dan valor a aquello que sea libremente accesible, que están tan habituados a manejar información secreta que creen que el secretismo es parte de su valor, aunque el OSC está empezando a demostrar que no siempre es así.

Opositores extrañarán a Jorge Rodríguez

Los bolivarianos van a echar de menos a Jorge Rodríguez, qué duda cabe. Lo sorprendente, lo paradójico, es que los opositores lo van a extrañar aún más.

Para los chavistas, Rodríguez era una garantía de independencia del Poder Electoral, un tipazo con un par de agallas que no se doblegaba ante las matrices mediáticas, ni ante las declaraciones rimbombantes de los organismos internacionales, ni mucho menos frente a las pataletas de los derrotados. Inolvidable para la masa revolucionaria fue aquella frase: “Señor Pollo, hay que saber perder”. Por todas esas cosas, les hará falta.

Pero el problema grave será para los antichavistas, pues para este sector nacional el psiquiatra y escritor es poco menos que vital, una excusa andante, un subterfugio, una manera de mantener el mito de que alguna vez le ganaron una elección a Chávez.

Ido Jorge Rodríguez, tendrán que buscarse otro a quien estigmatizar, demonizar, culpabilizar. Ya han comenzado a buscar el nuevo paga lío, pero la tarea no parece fácil porque en el nuevo Consejo Nacional Electoral ninguno parece tener el perfil del presidente saliente del organismo. Los rectores recién electos tienen la rara virtud de ser poco conocidos. Por eso no será tan sencillo rayarlos como lo era despellejar a Rodríguez.

Desprovistos así de su argumento principal, los voceros opositores lucen desorientados, o, mejor dicho, más desorientados de lo habitual. Sus primeras críticas a la directiva seleccionada por la Asamblea Nacional resultaron, amén de prejuiciosas y mezquinas, muy flojas, insustanciales y anodinas.

Su estrategia es clara: tratarán de provocar a los rectores para llevarlos al plano en el que estuvieron tanto Rodríguez como Oscar Battaglini y Francisco Carrasquero. Es urgente para ellos que Tibisay Lucena, la nueva presidenta y la única que estuvo en el anterior directorio, caiga en polémica con algunos de sus matones mediáticos. De esa manera podrían volver a hacer lo que tanto les gusta: hacerse las víctimas. Van a ponerle toda clase de trampas, a ver qué consiguen. Saben que sólo así podrán, más adelante, salir corriendo de la cancha electoral y decir que no competirán porque no “están dadas las condiciones”.

Por fortuna, Lucena ya los conoce y tiene el tipo de personalidad capaz de resistir las presiones de esos opositores que, en el fondo, sólo desean botar tierrita y no jugar más. Lo dicho, pronto van a extrañar a Jorge. Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
José Pilar Torres

Socialismo o Barbarie: Owen y su Grandeza Revolucionaria

Robert Owen. 1771-1859. Como es sabido, la Revolución Industrial trajo consigo un extraordinario desarrollo de las fuerzas productivas y, con acelerada velocidad, la división de la sociedad en grandes propietarios capitalistas y vastas masas proletarias desposeídas. Al mismo tiempo, fue generada una serie de graves calamidades, entre las cuales se mencionan: explotación intensiva, miseria, desempleo, sórdidas viviendas, desarraigo, disolución de la familia y de los lazos tradicionales, jornada de trabajo excesiva, especialmente en cuanto se refiere a mujeres y niños. Por otra parte, la clase trabajadora pasa a una situación desconocida y enteramente nueva: de la agricultura a la industria, del campo a la ciudad, de situaciones estables a otras muy fugaces e inseguras. En esas circunstancias, según Engels, se alza Robert Owen como luchador social, quien se destaca en su condición de empresario, filántropo, iniciador de la legislación fabril, promotor eminente de la educación teórica y práctica, inspirador del movimiento cooperativo y “padre del socialismo británico”. Cuentan, entre sus trabajos principales, Sistema Social, El Nuevo Mundo Moral, La Revolución en la Conciencia y la Actividad del Espíritu Humano. También suele citarse Ensayos de la Formación del Carácter.
Seguidor del racionalismo de la Enciclopedia, sostiene que el carácter del hombre lo forma el medio externo, el sistema de la sociedad, y atribuía a ese carácter la fuerza fundamental del acontecer histórico. Como sus principios esenciales se nombran: comunidad de posesión y trabajo, adecuada combinación de trabajo intelectual y físico, desarrollo multilateral de la personalidad, iguales derechos.
Fiel a la concepción del carácter como producto del medio ambiente, sostiene que si éste es la sociedad burguesa, ella resulta ser la causa básica de los males: explotación, desempleo, miseria, anarquía de la producción, pobreza creciente. Tal medio debe ser reemplazado por otro que haga posible la felicidad de todos. Atribuyó portentosa significación a la máquina, pero su efecto benéfico se pondrá de manifiesto sólo cuando ella esté supeditada a la felicidad de todo el género humano. Entre tanto, sólo ocasionará, por vía contradictoria, riqueza para pocos y miseria para muchos.
Indicó la necesidad de agrupar las comunidades en federaciones nacionales e internacionales hasta cubrir todo el planeta, en el que habría una sola lengua, una misma legislación y un solo sistema administrativo.
En la condición de socio y gerente, dirigió la gran fábrica de hilados de New Lamark, Escocia. Con una población creciente de 2500 personas se convirtió, gracias a la labor de Owen, en una colonia verdaderamente modelo, desconocedora de crímenes, embriaguez, jornadas excesivas y otros males sociales. Pero éste y otros éxitos no llenaron las expectativas de Owen. Planteó que las infinitas riquezas generadas por la Revolución Industrial se debían básicamente a la clase obrera, y “a ella debían pertenecer sus frutos”. Por este camino de deducciones prácticas, el socialista inglés llegó a la conclusión de que el gigantesco desarrollo de las fuerzas productivas constituían la base de una reestructuración social con la propiedad colectiva de todas las riquezas. A esa conclusión llegó también conducido por sus fracasos en los experimentos de Nueva Armonía (Estados Unidos) y Harmony-Hall (Inglaterra). A ello agréguense sus reveses en las solicitudes de colaboración dirigidas a poderosos y gobiernos.
Consideró a la propiedad privada, la religión y la forma actual del matrimonio como los máximos obstáculos al cambio. Esta actitud, entre otras causas, determinó la reacción adversa de las fuerzas dominantes de la sociedad. Estas y otras experiencias, como su penetrante pensamiento, lo conducen al comunismo y a su total entrega a la clase obrera. Por eso afirma Engels: “todos los movimientos sociales, todos los progresos reales registrados en Inglaterra en interés de los obreros, van asociados al nombre de Owen”. No sólo eso, las grandes transformaciones sociales del mundo se vinculan, de uno u otro modo, al sobresaliente socialista británico.
Ramón Losada Aldana Cantarrana1700@cantv.net

lunes, 8 de mayo de 2006

La guerra de los logos o la nueva VTV

El nuevo emblema del canal del Estado fue inaugurado con el augurio revolucionario de un primero de mayo, pero… ¿es simplemente un logo bolivariano o es la antigua VTV la que se relanza en realidad?
A varios días de aquello, los que nos vamos directo a VTV al encender la tele, (pues los canales tradicionales no hay quien los sufra), comenzamos a descubrir las señales de todo un festín por el cambio radical de su imagen. Hay una extraña insistencia en cada periodista y en cada anuncio por reivindicar al nuevo canal, como si se estuviera levantando heroicamente del fondo del pantano… y la primera pregunta que nos viene es ¿en realidad estaba tan mal VTV?
Hay un conjunto de detalles que al menos dudas nos generan, cuando no la zozobra de un mal presentimiento.
El primero fue ese programa inaugural, donde se habló tanto, tanto y tan bien sobre la vieja VTV… pero no la de los años recientes de la Revolución Bolivariana, la que progresivamente se ha venido convirtiendo en referencia para quienes apoyamos el proceso, sino de aquella VTV de la cuarta república donde, recuérdelo quien lo quiera, era un canal aburrido, soso, no sólo servil a los gobiernos de Punto Fijo sino, malamente, a la estrategia neoliberal mundial de la alienación mediática, copiando los esquemas del mero entretenimiento…¿O es que aquel canal era una maravilla como para estarlo reivindicando con tanta fuerza hoy?¿O será que aquel canal tenía cosas buenísimas que la audiencia nunca reconoció?
Por su puesto que para los empleados será como su casa, como cualquier trabajo al que dedicamos muchos años, pero que su concepción como medio de comunicación fuera ejemplar, es otra cosa.
Visto a vuelo de pájaro, la mayoría de la programación se mantiene, sólo cambian las tapas, las escenografías y las musiquitas. Pero no, vuelve Nuestra Mañana y nos vuelve la duda. Vuelve el programa para las amas de casa, a quienes parece que les corresponde mantenerse en los quehaceres del hogar con el televisor prendido 3 horas seguidas para ir oyendo a la conductora-amiga dar consejos sobre el cuidado personal, recetas de cocina y manualidades… y quizá un poco de farándula no haga tanto daño. Así, la mujer venezolana que aún se queda en casa, ni por casualidad podrá volver a escuchar, mientras plancha, un debate sobre el socialismo o la entrevista a algún dirigente de su comunidad que la convenza a organizarse y participar. No cabrá la menor posibilidad de elevar su conciencia.
Pero resulta que también reaparece por ahí el programa de los niñitos disfrazados de adultos cantando en el escenario “música a la venezolana”, pero de la Venezuela donde la tarima y los reflectores son los que le dan importancia a lo auténtico y elevan al ser en la sociedad y por eso tantas familias volverán a soñar con ver a sus chiquiticos en televisión, aunque no sea imitando a Shakira sino a Reyna Lucero.
Lo que falta es que también vuelvan los programas de concurso o los culebrones, que pueden ser bien criollos y a la vez competir con los demás canales. Ah! ¿será eso? ¿será que lo que se quiere es volver al formato cuartorepublicano para caer en la ingenua trampa de ponerse a competir con los otros canales?
¿Será por eso que ahora también tenemos en VTV el cintillo de la participación con mensajes a 500 bolos + básico + IVA? Nueva duda ésta que nos aborda, sobre la pertinencia del acuerdo comercial que tuvieron que hacer para que salgan automáticamente los mensajes de la gente que decida gastar ese dinero para verse en pantalla. El cintillo distrae, no representa la opinión de la mayoría, no permite diálogo ni mucho menos la participación en el medio. Si el medio realmente quiere más participación del pueblo, ¡que salga a la calle a buscarla!
Los detalles nos van conduciendo al posible objetivo central del vuelco de la imagen. Si ese objetivo es competir con la televisión escuálida, entonces tendrán que hacer infinidad de concesiones más al formato de alienación mediática para poder ganarles. Y ese camino puede llegar a ser imposible y contradictorio con lo que la revolución socialista, en el campo de la cultura y de la comunicación, debe hacer. Y aunque formato suena a forma y no a fondo, en comunicación, las formas pueden ocultar totalmente el fondo y distorsionarlo. Pero si cambiamos forma y fondo… ¿hacia dónde corremos?
Si bien la imagen naranja del logo anterior, nunca se identificó totalmente con el pueblo, sí hubo todo un esfuerzo de reconceptualización del mensaje, en el canal que presidió Blanca Eckout, que apuntaba a un cambio paulatino del paradigma de la comunicación televisiva de nuestro país. La valoración del mensaje ideológico y el debate político frente a la simple recreación sin contenidos, aun manteniendo muchos de los esquemas clásicos, son puntos a favor innegables que han repercutido en este proceso.
Los cambios de logos representan cambios de ideas detrás de ellos; las ideas las impulsan grupos de personas convencidos de ellas. Si la V tricolor significa un salto más hacia una comunicación transformadora, que nos haga cambiar para siempre y para el socialismo, bienvenida sea. Pero si esa V, desiste de la lucha por romper el paradigma enajenante y crear uno nuevo y revolucionario, entonces, que se quede en el recuerdo cariñoso de sus empleados, que el pueblo está dispuesto a dar tantos pasos como sean necesarios, pasando por logos o presidentes de canales, para alcanzar su emancipación.
Natalia Guerra natautopia@yahoo.es

viernes, 5 de mayo de 2006

Los placeres de Leopoldo…

Ayer no podía dar crédito a mis ojos… en un paso rasante por Goebbelsterror me encuentro aún al Mata Curas en pleno acto necrofílico… lograba su placer orgásmico interrogando a los abogados de los padres de los niños asesinados; no lo podía entender dado lo extemporáneo de la argumentación (ya con un caso resuelto totalmente)… pero con supuestos, chismes de sacristía, deducciones propias o prestadas y con argumentos sesgados siguen hurgando la llaga que ha dejado en la sociedad el triste caso de los niños muertos… la actitud del canal, por intermedio de su juglar, es sádica, inhumana, carente de toda sensibilidad…
El programa hábilmente llevado a los temas que a ellos le interesan persigue un fin definido, pero a leguas se observa que el fin ya no es tan solo perjudicar al proceso, cosa que ya no logran sino muy someramente… hay otra intención bajo la mesa; y ésa es la de lograr audiencia… de esa audiencia que les falta… que ya no tienen… sufren de una falta de televidentes que justifiquen la gran cantidad de millones que pagan los patrocinantes por un programa que ya casi nadie ve…
La desesperación del anfitrión es grande, hay que ver la forma como corta a los participantes que no le siguen el juego… las caras destempladas ante la crítica de algunos televidentes, que dicho sea de paso, son cada día más frecuentes… el marcado interés de llevar al programa por el amarillismo periodístico… en el corto tiempo que estuve viendo le preguntaron, con placer morboso, varias veces a los abogados el por qué el padre de los niños no declaraba… no iba al programa… no daba la cara… ¡sádicos!...
Es inconcebible que los argumentos del Mata Curas, sigan aún orbitando alrededor de la vía alterna al viaducto, o la lastimosa muerte de esos tres niños, o del periodista…
Por cierto, me informan que están preparando una argumentación para dentro de unos días comenzar a alimentarse de la carroña del sacerdote asesinado… ya entre bastidores se cocina el argumento con estos ingredientes: engaño escalopina - violación… El asunto es que no han podido acomodar los tiempos, eliminar las evidencias… borrar las declaraciones… pero no se darán por vencidos… el necrofílico requiere de su placer sobre la carne muerta… y ya no es para jorungarle la paciencia al régimen, sino para mantener la poca audiencia de disociados mentales que ellos mismos han creado.
Es su única salida ante la absoluta falta de audiencia.
Realmente a estas alturas, no entiendo el porque los organismos pertinentes no toman cartas en el asunto… es claro que lo que hace Goebbelsterror es cualquier cosa menos periodismo… el derecho a tener una información veraz para su audiencia no existe… se burlan de ella… toda noticia presentada lleva el sesgo de una segunda intención…
Pienso que bien harían las encuestadoras serias (no pagadas por ellos) en hacer una encuesta, no a nivel de barrios humildes, sino en las tres zonas principales de las doñitas del este (sin distingo de género) y alrededor de la Sociedad Sambil para cuantificar la audiencia de ese canal… les aseguro que muchos se asombrarán… El programa del Mata Curas es ya un cadáver insepulto que solo busca alimentarse de carroña, para poder seguir muerto en vida, como los vampiros de los cuentos…
Les recomiendo a las asociaciones de usuarios de los medios, que dentro de los márgenes que pauta la ley se dirijan a los organismos competentes pidiendo el cierre, si no del canal, del programa del Mata Curas, por que como dijo el tercio aquel: “Basuras como ese Canal, deben de salir del aire”…
Nos seguiremos viendo en las teclas, JotaDobleVeJWekker@GMail.com

¡¡¡ADELANTE Y A FONDO CON LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!!!

jueves, 4 de mayo de 2006

Socialismo o Barbarie, La Imaginaria Ciudad del Sol

Tomás Campanella. 1568, Calabria; 1639, París. Es el autor de otra de las creaciones utópicas más significativa del Renacimiento italiano: La Imaginaria Ciudad del Sol, mejor conocida como Ciudad del Sol. Obra emparentada con La República, de Platón; Cristianópolis, de Andreae; Utopía, de Moro. El propio Campanella expresa que esta última república imaginaria "nos ha servido de ejemplo para las instituciones de la nuestra”.
Un almirante genovés, luego de arribar a una isla desierta y misteriosa, es conducido a la Ciudad del Sol, de la cual cuenta su configuración y estructura, los aspectos de su templo, las características de gobierno, los rasgos de la educación, las funciones de los sabios, las divisiones del trabajo, los procedimientos bélicos, medicina y otros asuntos.

Destaquemos algunas tesis.
En la gran Ciudad del Sol sobresale la comunidad de bienes, rige “la norma fundamental de que todo debía ser común y que solamente la autoridad de los magistrados debía regular su justa distribución. Las ciencias, las dignidades y los placeres son de tal manera comunes que nadie puede apropiarse de cosa alguna". De ahí la preeminencia de lo colectivo: "en opinión de ellos, hay que velar ante todo por la vida de la colectividad; y después, por la de sus componentes". Es lógico que con esas ideas, los "solares" rechacen el régimen de la servidumbre.
En la Ciudad del Sol las necesidades de sus habitantes son cubiertas por los entes comunales: "la comunidad les concede cuanto necesitan. Y los Magistrados cuidan mucho de que nadie reciba más de lo que merece pero tampoco le falte nada de lo necesario" ¿No recuerda esto el principio que Marx y Engels plantean como vía distributiva en la sociedad socialista: de cada cual su capacidad y a cada cual según su trabajo?
Los "solares" impugnan no sólo la riqueza. También rechazan el otro extremo. De acuerdo a ellos, tanto la pobreza como la riqueza envilecen la condición humana. Allí "opinan que la pobreza extrema convierte a los hombres en viles, astutos, engañosos, ladrones, intrigantes, vagabundos, embusteros, testigos falsos, y que la riqueza los hace insolentes, soberbios, ignorantes, traidores, petulantes, falsificadores, jactanciosos, egoístas, provocadores, etc.". En cambio, la comunidad opera los contrarios efectos.
De notable significado es la concepción del proceso educativo: imágenes y trabajo entre sus componentes esenciales, con lo cual Campanella se anticipó a las más avanzadas ideas modernas sobre tan trascendente materia.
A manera de Platón, Campanella pone de relieve la extraordinaria capacidad de los sabios para gobernar. No en vano la Ciudad del Sol lleva el sobretítulo de Idea de una República Filosófica. En este mismo campo de las ideas, Campanella aparece como un precursor de la interdisciplinaridad: "…estamos persuadidos de que quien conoce una sola ciencia, no sabe verdaderamente ni esa ciencia ni las demás".
Al recomendar una jornada de cuatro horas, el insigne italiano, como Moro en Utopía, también se anticipa a las grandes batallas por el mejoramiento de las condiciones sociales de las masas humanas.
Es un alto indicador democrático de la Ciudad del Sol que opere allí una especie de referendo: "siempre que el pueblo lo pide, todos los magistrados…son reemplazados".
En la Ciudad del Sol se tiene una idea de las artes entrañablemente ética. Por eso se afirma que allí "no puede desempeñar la función poética quien introduce la mentira en sus versos".
Se afirma que los habitantes de la Ciudad "no sirven a las cosas, sino que las cosas obedecen a ellos". Es la tesis de Hegel sobre la alienación, desarrollada, de manera profunda, por los autores del socialismo científico varios siglos después.
Ramón Losada Aldana