viernes, 16 de enero de 2026

Con sello venezolano: Bombas contra la ciencia Xamanta Conde


 Con sello venezolano: Bombas contra la ciencia

Xamanta Conde

Ser víctima de un bombardeo es uno de los capítulos de la historia que no vamos a poder olvidar, no solo por las secuelas psicológicas colectivas, también por los daños materiales, que aún estamos contabilizando.

Mientras el polvo se asienta sobre equipos destruidos, datos perdidos y nos limpiamos las esquirlas, surge una pregunta angustiante: ¿Cómo se reconstruye lo que además de ser laboratorios, es esperanza y la capacidad estratégica de un país que avanza a pasos vertiginosos a través de la ciencia?

Venezuela tembló y el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), lastimosamente no fue la excepción. Este instituto vio la luz en 1954 gracias a la visión del científico Humberto Fernández-Morán, con la idea de ser una institución multidisciplinaria clave para el desarrollo científico de Venezuela. Este conjunto de edificios, es un ecosistema donde se forman y transforman mentes que impulsan al país dentro y fuera del continente.

Este espacio para la ciencia tiene un impacto significativo en la producción científica mundial, siendo el primero del país, y el número 15 según AD Scientific Index 2025.

El ataque del 3 de enero, transformó este templo del saber en una zona de catástrofe. Misiles AGM-154C-1, diseñados para aniquilar blancos en movimiento con frialdad quirúrgica, encontraron un blanco estático: el conocimiento mismo. Cinco de estos centros alojados en el IVIC están entre polvo, escombros, astillas y bruma que ahora debemos juntar (nos) para reconstruir (nos) estos espacios para las Matemática, Física, Química, Ecología y la Unidad de Tecnología Nuclear.

    El inventario de la devastación es una lectura desgarradora:

· Centro de Matemática: Reducido a escombros. Servidores que albergaban años de datos computacionales, silenciados para siempre.

· Centros de Física: Impactado y destruido su laboratorio dedicados a descifrar los secretos del petróleo venezolano, ahora yacen dañados.

· Centros de Química: Con el impacto afecto su laboratorio dedicado a trabajar en pro de los avances en esta materia en el país.

· Unidad de Terapia Celular: Golpeada en su inicio. Proyectos que prometían «curaciones» con células madre para niños con malformaciones óseas, congelados en su etapa más frágil.

· Centro de Ecología: Afectados. Desde estudios ambientales hasta uno de los primeros reactores nucleares de investigación de América Latina, todo quedó en la incertidumbre.

· Centro de Tecnología Nuclear: Investigaciones en el área nuclear (alberga uno de los primeros reactores nucleares de América Latina), destruido por completo.

La escena post-impacto es dantesca: ventanales estallados, techos colapsados, huecos grotescos en las paredes. La red eléctrica y el sistema de agua, las venas del instituto, se cortaron. De los 24 centros, la mitad quedó inoperativa. Las actividades de 1,800 científicos, técnicos y estudiantes fueron suspendidas hasta el 19 de enero. Pero algunos proyectos no tienen fecha de reanudación.

Las autoridades científicas venezolanas han calificado el hecho como un «acto de agresión imperial sin precedentes» y un «golpe contra la ciencia y la tecnología del país», destacando tanto el daño material como el «daño moral» y la sensación de vulnerabilidad que ha generado en la comunidad científica, que una vez más no escapó de la política guerrerista.

Fuentes periodísticas independientes que analizaron los blancos atacados en Caracas coinciden en que muchos albergaban defensas antiaéreas (como sistemas misilísticos BUK) e infraestructura de comunicaciones militares, lo que sugiere que el IVIC pudo ser dañado por su proximidad a un objetivo militar o por guardar información que nos hace desarrollarnos en cuestiones científicas.

Más que escombros: El costo estratégico de un misil

    Existe golpes que son letales, aún cuando son invisibles causan profundas heridas y es cuando debemos preguntarnos si el costo de un misil vale más que la ciencia que ayuda y salva vidas? Eso es lo que nos deja penando bajo los escombros.

Petróleo y Energía: Golpe al motor nacional

Los centros de Física y Química no hacían ciencia abstracta. Realizaban los análisis fundamentales para la explotación y refinación del crudo. Con ellos dañados, Venezuela pierde parte de la capacidad de investigación.

Salud: Esperanzas terapéuticas aplazadas

    La Unidad de Terapia Celular representaba la frontera de la medicina regenerativa venezolana. Su trabajo con células madre para tratar malformaciones óseas en niños no era un experimento, era una promesa concreta de calidad de vida. Ese reloj biológico de investigación y esperanza para las familias se detuvo.

Infraestructura del Conocimiento: La memoria perdida

La destrucción total del Centro de Matemática es quizás el golpe más silencioso y profundo. Se perdieron servidores, equipos y, crucialmente, datos. Es como quemar una biblioteca y el catálogo al mismo tiempo. La conectividad y capacidad de cómputo de todo el IVIC se vieron comprometidas, un retroceso digital que frena a todas las disciplinas.

Consecuencias a Largo Plazo

¿Qué lugar es seguro para el pensamiento?

La mayoría de las consecuencias no se pueden cuantificar, aunque en este caso lo trataremos de hacer, una de ellas es la interrupción de las actividades lo que retrasa todas las investigaciones en el sitio, los retrasos en proyectos de años de desarrollo serán significativos.

Con estos daños demoran la formación de profesionales para la salud, ingeniería y la industria petrolera. La destrucción de sus laboratorios y equipos compromete esta formación práctica.

Reconstruir bajo los pedazos que nos dejaron nos traen desafíos, como reemplazar equipos especializados y reconstruir laboratorios bajo sanciones económicas impuestas será un proceso lento, costoso y técnicamente desafiante.

    Somos un país resiliente, que sabemos crecernos en las dificultades, solo falta revisar la historia desde nuestros libertadores que caminaron, algunos descalzos desde los llanos venezolanos hasta atravesar los andes, con todas las condiciones en contra, logramos ser libres, así volverá a renacer este hermoso instituto y el país entero, con ayuda de todos y brillara una vez más con sello venezolano.

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